Galletas saludables de espelta e higos

Un buen nutricionista no os debe prohibir ningún alimento, sino ofreceros opciones más saludables de los mismos. Por ello, hoy os traigo una nueva receta de galletas saludables, esta vez, de espelta e higos.

Si tenéis el hábito de consumir galletas, no os dejéis engañar por la industria alimentaria. No hay ninguna galleta en el mercado que pueda considerarse saludable, ni las galletas María. A pesar de su fama de inofensivas y de encontrarlas en numerosos menús de hospitales, no deberían incluirse a diario en una dieta equilibrada.

Como bien explicó Julio Basulto en su artículo La galleta María es tan “bollería” como el croissant, una galleta María contiene más azúcar que un croissant, donut o magdalena y prácticamente la misma grasa (total y saturada). Increíble, ¿verdad?

Con esto no quiero decir que debáis dejar de comer galletas, sino que sustituyáis las ultraprocesadas por versiones saludables. Para conseguir galletas sin azúcares, harinas o grasas refinadas (como el temido aceite de palma), lo mejor es hacerlas vosotros mismos. Como os enseñé en esta otra receta de galletas de chocolate, son muy fáciles y rápidas de realizar.


 

Galletas de espelta e higos:

Galletas de espelta e higos

Galletas saludables de espelta e higos

Ingredientes (para unas 15 galletas):

  • 1 taza de copos de avena finos
  • 1 taza de harina integral de espelta
  • 1 huevo
  • 5 higos frescos (maduros)
  • 100 g de pasas
  • Leche o bebida vegetal
  • Canela al gusto
  • Semillas: yo puse de lino, sésamo y chía – 1 cucharilla de postre de cada una.

 

Procedimiento:

Dejamos las pasas a remojo durante 30 minutos. Mientras, lavamos y pelamos los higos. Los troceamos y batimos junto con el huevo.

Mezclamos todos nuestros ingredientes con las pasas hidratadas. Os recomiendo incorporar la leche o bebida vegetal al final, añadiéndola poco a poco hasta obtener una mezcla fácil de manejar. Yo he usado un procesador de alimentos para ir más rápido, pero podéis mezclar los ingredientes también a mano, con una varilla de repostería.

Mientras precalentamos el horno a 180ºC, damos forma a nuestras galletas sobre papel vegetal. Para que la masa no se os pegue, podéis engrasar vuestras manos con un chorrito de aceite con sabor suave, yo he usado de girasol alto oleico.

Metemos nuestras galletas en el horno durante aproximadamente 20 minutos. El tiempo puede variar dependiendo de cada horno, así que estad atentos para que no se quemen.

Fácil, ¿verdad?


 

Andrea Sorinas

Dietista-Nutricionista

Bilbao

 

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Mermelada casera (o compota) sin azúcar

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Mermelada casera sin azúcar

Uno de los alimentos preferidos por mis pacientes para el desayuno es la mermelada. Me cuesta encontrar opciones saludables a la mermelada común (compuesta casi en su totalidad por azúcares simples y refinados) ya que las opciones “light” o “sin azúcar” están repletas de edulcorantes y aditivos.

¿Renunciamos entonces esta pasta dulce con sabor a fruta que tanto nos gusta untar en la tostada? La respuesta es no, por supuesto que no.

La clave está en huir de las opciones procesadas y hacerla nosotros en casa. Así, podemos controlar la cantidad de azúcar o edulcorante que queremos añadir, o como en mi caso, no añadirle ninguno y usar fruta desecada para aportarle el sabor dulce. Como vais a ver en mi ejemplo de receta, es muy fácil y como mucho se tarda media hora. Es tan sencillo como cocer la fruta en agua y triturar.

 


 

Compota de manzana y pasas

Ingredientes:

  • 1 naranja
  • 2 manzanas
  • Un puñado de pasas
  • Canela en polvo o rama
  • 300 ml de agua
  • 2 cucharadas de postre de semillas de chía (opcional)

Procedimiento:

  1. Dejamos reposar las semillas de chía en el zumo de media naranja, mientras continuamos los pasos se formará un gel que le da una consistencia agradable a nuestra mermelada o compota.
  2. Hervir las pasas en 300 ml de agua durante 10 minutos a fuego medio.
  3. Añadir al cazo las dos manzanas peladas y troceadas junto con la ralladura de la naranja y dejar 15 minutos más.
  4. Cuando finalice la cocción, colarlo e incorporar las semillas de chía y canela en polvo al gusto. Si utilizáis canela en rama incorporarla en la cocción.
  5. Triturar con la batidora o con un procesador de alimentos.

Con estas medidas me han salido unos 400 ml de mermelada/compota. Se puede congelar.

Podéis añadirla con yogur, avena, granola, bizcochos, en tostadas… ¡donde os apetezca! Yo os propongo esta versión del típico desayuno donde he sustituido la mantequilla por aguacate maduro y la mermelada procesada por la casera.

 

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Aguacate maduro con mermelada casera sin azúcar

Andrea Sorinas

Dietista-Nutricionista

Bilbao