Tabulé de quinoa

El tabulé o taboule es un plato frío árabe de origen sirio y libanés que resulta muy refrescante en días calurosos. La receta original está hecha con trigo bulgur, un alimento elaborado a partir del trigo.

En nuestras fronteras, se suele realizar con cous-cous, ya que es más fácil encontrarlo en el mercado. En este caso he preferido realizar una versión de la receta con quinoa, por sus excelentes propiedades nutricionales y porque no contiene gluten, así pueden disfrutar del plato todos mis pacientes.

La receta tradicional de tabulé tiene como ingrediente principal el perejil, por ello, predomina el color verde sobre el resto de ingredientes: tomate, cebolla, hierbabuena y un poco de bulgur. Se adereza con zumo de limón y aceite de oliva. En otras versiones de la receta, toma más presencia la sémola o se le añaden otros alimentos como pepino, pimiento o pasas.

tabule de quinoa

A continuación os traigo mi receta particular, una sana y sabrosa manera de consumir vegetales crudos y carbohidratos de absorción lenta, que destaca por su contenido en vitamina C.

Ingredientes (para 2 raciones):

  • 1 taza de quinoa (170 g)
  • ½ kg de tomates
  • ½ kg de pepino
  • 50 g de cebolleta
  • 1 limón exprimido
  • Menta o hierbabuena fresca (al gusto)
  • Perejil fresco (al gusto)
  • 2 cucharadas soperas de AOVE (aceite de oliva virgen extra)

Procedimiento:

  • Cocer la quinoa a fuego lento durante 15 minutos. Para ello, se utilizan dos partes de agua por una de grano. Podéis consultar más información sobre su preparación aquí.
  • Mientras, lavamos y secamos cuidadosamente el perejil y la hierbabuena. Picamos bien sus hojas en trozos muy pequeños.
  • Pelamos y troceamos el tomate, la cebolla y el pepino en cuadraditos.
  • Mezclamos todo en un bol junto con el AOVE y el zumo de limón, añadimos la quinoa cocida y removemos bien. Es importante que hayamos enfriado primero la quinoa bajo el grifo o en la nevera.

Esta fácil receta está lista en unos 20 minutos y es perfecta para comer fuera de casa. Al ser tan refrescante es ideal para llevar a la playa o la piscina. En ese caso, os recomiendo que os llevéis el limón y el AOVE aparte y los añadáis justo en el momento de comerlo.

Andrea Sorinas

Dietista-Nutricionista

Bilbao 

 

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Mermelada casera (o compota) sin azúcar

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Mermelada casera sin azúcar

Uno de los alimentos preferidos por mis pacientes para el desayuno es la mermelada. Me cuesta encontrar opciones saludables a la mermelada común (compuesta casi en su totalidad por azúcares simples y refinados) ya que las opciones “light” o “sin azúcar” están repletas de edulcorantes y aditivos.

¿Renunciamos entonces esta pasta dulce con sabor a fruta que tanto nos gusta untar en la tostada? La respuesta es no, por supuesto que no.

La clave está en huir de las opciones procesadas y hacerla nosotros en casa. Así, podemos controlar la cantidad de azúcar o edulcorante que queremos añadir, o como en mi caso, no añadirle ninguno y usar fruta desecada para aportarle el sabor dulce. Como vais a ver en mi ejemplo de receta, es muy fácil y como mucho se tarda media hora. Es tan sencillo como cocer la fruta en agua y triturar.

 


 

Compota de manzana y pasas

Ingredientes:

  • 1 naranja
  • 2 manzanas
  • Un puñado de pasas
  • Canela en polvo o rama
  • 300 ml de agua
  • 2 cucharadas de postre de semillas de chía (opcional)

Procedimiento:

  1. Dejamos reposar las semillas de chía en el zumo de media naranja, mientras continuamos los pasos se formará un gel que le da una consistencia agradable a nuestra mermelada o compota.
  2. Hervir las pasas en 300 ml de agua durante 10 minutos a fuego medio.
  3. Añadir al cazo las dos manzanas peladas y troceadas junto con la ralladura de la naranja y dejar 15 minutos más.
  4. Cuando finalice la cocción, colarlo e incorporar las semillas de chía y canela en polvo al gusto. Si utilizáis canela en rama incorporarla en la cocción.
  5. Triturar con la batidora o con un procesador de alimentos.

Con estas medidas me han salido unos 400 ml de mermelada/compota. Se puede congelar.

Podéis añadirla con yogur, avena, granola, bizcochos, en tostadas… ¡donde os apetezca! Yo os propongo esta versión del típico desayuno donde he sustituido la mantequilla por aguacate maduro y la mermelada procesada por la casera.

 

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Aguacate maduro con mermelada casera sin azúcar

Andrea Sorinas

Dietista-Nutricionista

Bilbao

Granola casera

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Ya es oficial, la granola está de moda y ha llegado para quedarse. He de reconocer que es la primera vez que la hago, ¡y que la pruebo! No me entusiasma demasiado el muesli, por tanto no me atraía la idea de probarla, pero al hacerlo he comprobado que me encanta. Como os digo siempre, los gustos cambian.

La granola es una mezcla de copos de avena con frutos secos, a la que se pueden añadir otros cereales, semillas, fruta desecada, miel… A pesar de compartir ingredientes con el muesli, para mí la diferencia organoléptica más importante entre ambos es que la granola se hornea hasta que adquiere una textura crujiente, que junto a su sabor tostado y dulce la vuelven irresistible.

Las granolas comerciales suelen llevar un exceso de azúcares añadidos o edulcorantes y grasas, como aceites o mantequillas. La forma de evitar estos aditivos poco saludables es hacerla en casa donde puedes escoger entre añadir azúcares y aceites controlando la cantidad o bien optar por una receta sin ningún aditivo como he hecho yo, básicamente porque no le hace ninguna falta.

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Queso batido con granola, kiwi, frambuesas y semillas de chía.

De esta manera, obtenemos un alimento muy nutritivo y saciante. La granola es rica en fibra, grasas saludables e hidratos de carbono complejos. Por sus ingredientes, reduce riesgo cardiovascular, ya que disminuye el colesterol LDL (malo) y los triglicéridos.

Aunque parezca muy calórica, si la confeccionamos sin aditivos y la consumimos de manera moderada, no aumenta el peso corporal. Es importante también que los frutos secos sean sin freír ni salar.

La forma más habitual de comerla es mezclándola con leche, bebida vegetal o yogur y añadiéndole fruta fresca. Es ideal para tomarla en el desayuno, a media mañana o a media tarde, momentos donde su poder saciante ayuda a evitar el picoteo entre horas.

Os dejo dos ideas distintas para prepararla, recordad que la base es la avena, podéis variar el tipo de frutos secos, semillas, fruta desecada, aromas, etc.

Ingredientes comunes:

– 1 taza de copos de avena (yo he usado finos)

– 2 cucharadas soperas de almendras

– 2 cucharadas soperas de avellanas

– 1 cucharada sopera de pasas

– 1 cucharada de postre de semillas de lino

– 1 cucharada de postre de semillas de sésamo

– 1 cucharada de postre de canela

Granola A: con plátano y virutas de chocolate negro.

Granola B: con compota de manzana (casera, sin azúcar) y mango deshidratado.

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Bebida de avena con granola y virutas de chocolate negro. Puede tomarse en frío o caliente.

Procedimiento:

  • Paso 1:

Molemos las semillas y los frutos secos en un procesador de alimentos.

  • Paso 2:

Para la granola A) Trituramos un plátano maduro y mezclamos bien con los copos de avena.

Para la granola B) Mezclamos los copos de avena con compota casera.

En ambos casos, las cantidades son orientativas, ya que es importante que quede más cantidad de avena que de plátano o compota.

  • Paso 3:

Mezclamos con las semillas y frutos secos triturados y lo extendemos en una bandeja de horno, mejor sobre papel vegetal para hornear.

  • Paso 4:

Introducimos la bandeja en el horno precalentado a 180º. Es muy fácil que se queme, os recomiendo vigilarla y removerla cada 5 minutos para evitarlo y que no se forme un bloque. En unos 15-20 minutos está dorada, crujiente y lista.

Si no se remueve pero controláis igualmente que no se queme, se obtiene un bloque que al partirlo en rectángulos, nos sirve como barritas energéticas y saciantes. Muy prácticas para comer fuera de casa.

  • Paso 5:

Los últimos 5 minutos o al acabar el horneado añadimos la canela y las pasas. También para la granola A las virutas de chocolate negro y para la granola B el mango deshidratado.

  • Paso 6:

Guardamos en un recipiente hermético y ya disfrutar de ella durante toda la semana.

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Yogur natural con granola y uva.

 

Pizza casera

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Comiendo de manera saludable se puede y se debe disfrutar. Uno de mis platos preferidos siempre ha sido la pizza, así que os propongo esta receta de pizza casera, saludable y realmente deliciosa.

  • Para la masa:

Ingredientes para una pizza mediana de masa fina:

– 150 g de harina integral

– 100 ml de agua templada

– Medio sobre de levadura seca

– Una pizca de sal

– Un chorrito de aceite de oliva virgen extra

Preparación:

Mezclar en un bol la harina, la levadura y la sal. Hacer un hueco en el medio y verter el agua y el aceite. Mezclar los ingredientes, hasta que la masa no se pegue en las paredes del bol. Trabajar la masa en una mesa espolvoreada con harina durante unos 10 minutos.

Devolvemos la masa al bol, lo tapamos y dejamos reposar la masa unos 45 minutos o hasta que aumente de volumen.

Espolvoreamos de nuevo la mesa con harina. Con ayuda de un rodillo (o cualquier objeto cilíndrico, como una botella) estiramos la masa hasta que quede fina. La pasamos a la bandeja del horno y le ponemos los ingredientes.

  • Para la salsa:

Podemos utilizar salsa de tomate natural o innovar con otro tipo de sofritos, yo he elegido uno de cebolla, pimiento rojo, zanahoria y una pizca de pimienta negra. Después de pochar los ingredientes, los pasamos por la batidora y listo. En caso de que quede muy espeso, podéis suavizar la salsa con un chorrito de leche o bebida vegetal.

  • Ingredientes:

Hay numerosas combinaciones de ingredientes saludables para poner en nuestra pizza, en mi caso, he elegido:

– Champiñones

– Cebolla

– Jamón cocido (de calidad)

– Aceitunas negras

– Queso fresco de cabra

– Orégano

Metemos la pizza en el horno precalentado a 180º durante unos 20 minutos.

¡Y a disfrutar!

 

Salsas caseras: deliciosas y saludables

La clave de una buena alimentación no se basa sólo en ingerir alimentos saludables. La forma de cocinar y presentar dichos alimentos es fundamental para tener una variedad y no caer en la monotonía.

Hoy os presento cuatro salsas saludables caseras ideales como tentempié, para desayunos o como alternativa para vuestros aperitivos.

Son muy fáciles de hacer ya que tan sólo hay que mezclar o triturar sus ingredientes.

Se pueden servir con pan integral, en tostadas o palitos, o con crudités de verduras (zanahoria, pepino, apio, pimiento, etc).

hummus

HUMMUS:

El hummus es una salsa que tiene como ingrediente principal los garbanzos. Proviene del antiguo Egipto. Hoy en día está extendida por todo el mundo, y tiene muchas variantes, como el hummus de remolacha, de guisantes, de berenjena…

Es rica en proteína vegetal con un alto contenido en aminoácidos esenciales, hidratos de carbono complejos, vitaminas del grupo B, fibra, ácido fólico, calcio y magnesio.

Receta original:

  • 500gr de garbanzos cocidos
  • 3 cucharadas soperas de tahina o tahini
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • Un poquito de sal y pimienta (al gusto)
  • Una pizca de comino molido
  • Zumo de 1 limón
  • 2 dientes de ajo

Triturar todos los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea. Si se desea, adornar con pimentón, comino en grano o perejil.

La tahina o tahini es una pasta a base de sésamo, se puede comprar elaborada, aunque si decides optar por la mejor opción y hacerla en casa, os dejo los ingredientes, tan sólo será necesario triturarlos.

  • 50gr de sésamo tostado (ajonjolí)
  • 50-75ml agua
  • Un poquito de sal

 

tahini

TAHINA O TAHINI CON YOGUR:

La tahina es rica en grasas saludables. Destaca por su gran contenido en vitaminas y minerales, concretamente, por su gran aporte de calcio. Las proteínas vegetales que contiene son muy adecuadas para combinarlas con legumbres.

Otra manera de realizar salsas para tus platos con tahina es mezclándola con agua, con aceite de oliva, con limón o incluso con yogur. Para la salsa de tahina con yogur solamente hay que mezclar los siguientes ingredientes:

  • 2 cucharadas pequeñas de tahini
  • Un yogur natural
  • Un poco de comino molido
  • Un poco de cilantro o perejil
  • Unas gotas de limón

guacamole mesa

GUACAMOLE:

El guacamole es una salsa mejicana a base de aguacate.

Es rica en antioxidantes, grasas saludables, potasio, magnesio, fibra e hidratos de carbono complejos.

Receta:

  • 2 aguacates
  • 1 tomate pequeño
  • 1/2 cebolla
  • 1 chile jalapeño (opcional)
  • Una cucharadita de cilantro fresco picado
  • Zumo de media lima
  • Un poquito de sal

Picamos la cebolla y el chile muy finos y cortamos el tomate pelado a cuadrados pequeños quitando las semillas.

Pelamos los aguacates y con un tenedor los aplastamos hasta obtener una crema de diferentes texturas.

Mezclamos todos nuestros ingredientes y le añadimos el zumo de lima y un poquito de sal.

 

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TZATZIKI:

Esta salsa es característica de las cocinas griega y turca. Sus ingredientes principales son el yogur y el pepino.

Es rica en proteínas, vitaminas y minerales, sobretodo en potasio.

Receta:

  • 2 yogures (250g)
  • 1 pepino mediano
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de menta picada fresca (o hierbabuena)
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 limón
  • Una pizca de sal y pimienta

La receta original se suele realizar con yogures griegos. Nutricionalmente hablando es mejor utilizar yogures normales, escurriendo previamente su suero en un colador.

Pelar y rallar el pepino hasta que quede una especie de puré o pasta. Para que suelte el agua, lo reservamos en un escurridor.

Por último, mezclamos el pepino con el resto de ingredientes.

Semillas: propiedades nutricionales y recetas

chia

Cada vez más nos estamos encontrando la presencia de las semillas en muchas preparaciones culinarias, como parte de panes o repostería, en ensaladas, como cubierta tipo rebozado de varios alimentos o añadidas a yogures.

No sólo aportan una textura y sabor diferentes a los alimentos, sino que también nos proporcionan importantes propiedades nutricionales.

Las propiedades de la amplia gama de semillas aptas para el consumo humano, en reglas generales, son ricas en ácidos grasos esenciales y fibra.

Los ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6) son grasas que nuestro organismo no puede sintetizar y que tienen importantes funciones en nuestro organismo como mejorar notablemente la salud cardiovascular, cerebral y ocular, regular el colesterol y prevenir de enfermedades inflamatorias. Por ambas cuestiones, es indispensable incluirlas en nuestra alimentación.

La fibra, por su parte, nos ayuda a combatir el colesterol, estreñimiento, cáncer y diabetes. (Más información: Las maravillas de la fibra:)

Propiedades específicas de las semillas más conocidas:

SEMILLAS DE CHÍA:

Son ricas en omega 3. Para que el omega 3 sea asimilado correctamente las semillas se deben moler o masticar mucho. También deben haber sido remojadas previamente.

Proporcionan un buen aporte de fibra soluble y contienen minerales como calcio y magnesio, ideales para reforzar nuestra estructura ósea; potasio, ideal para nuestros músculos y zinc, muy interesante para el rendimiento intelectual. También contienen ácido fólico y antioxidantes.

Por lo tanto, son muy antiinflamatorias, reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, mejoran el colesterol, la hipertensión, la obesidad, la diabetes y enfermedades del hígado. Son saciantes y un buen remedio contra el estreñimiento y la acidez actuando como protector estomacal.

SEMILLAS DE LINO (o linaza):

Son muy ricas en fibra soluble y ácidos grasos omega 3 y 6. Contienen vitaminas y minerales, como calcio, hierro, fósforo, potasio, zinc, cobre, magnesio, ácido fólico, vitaminas del grupo B y vitamina E.

semillas de lino

Ayudan a regular la glucosa en sangre y prevenir el estreñimiento por su fibra. Favorecen la digestión y evitan la retención de líquidos. Por su contenido en vitamina E nos ayudan en la salud de nuestra piel, pelo y uñas.

Estas semillas también son antiinflamatorias, reducen el colesterol LDL (malo) y mejoran la circulación sanguínea. Disminuyen el colesterol, triglicéridos y levemente la tensión arterial. Por su contenido en compuestos fenólicos son potentes antioxidantes, previniendo el envejecimiento celular.

En este caso, también deben tomarse molidas o muy masticadas para asimilar sus nutrientes correctamente. La forma más efectiva de tomarlas en caso de querer combatir el estreñimiento es poner una cucharada en un vaso de agua, dejar reposar toda la noche y por la mañana, en ayunas, beber el agua y masticar las semillas.

SEMILLAS DE SÉSAMO (o ajonjolí):

Es uno de los alimentos más ricos en calcio y fósforo, lo cual nos ayuda a mantener los dientes y huesos en buen estado. También contienen un alto contenido en magnesio, potasio, cobre, hierro y zinc.

Son ricas en ácidos grasos omega 6 y fibra, por lo que se les atribuyen también las propiedades anteriormente citadas. También destacan por su contenido en proteínas de muy alta calidad. Para asimilarlas es mejor que las semillas se encuentren asadas y bien molidas.

semillas sesamo

Contienen elevadas cantidades de lecitina, previniendo la arteriosclerosis. También ayudan al cerebro a obtener todos los nutrientes que necesita para trabajar correctamente.

Son ricas en vitamina E y minerales, por lo que son excelentes antioxidantes, lo cual combate contra el envejecimiento, el cáncer y enfermedades degenerativas. También mejoran la salud de nuestra piel, cabello y uñas y reparan las heridas causadas en el organismo.

Su elevado contenido en triptófano y tiamina las hace ideales en procesos depresivos. También son buenas para controlar el estrés, la ansiedad, el insomnio, el nerviosismo…

Contienen riboflavina que contribuye a la salud de nuestro sistema respiratorio.

Su alto contenido en potasio y su bajo contenido en sodio, son grandes aliadas contra la retención de líquidos.

SEMILLAS DE CALABAZA:

Son muy ricas en fibra y ácidos grasos omega 3, 9 y 6. Aportan vitaminas del grupo B (excepto la B12) y E. Son una de las mejores fuentes de magnesio, selenio y zinc de la dieta; también contienen potasio, fósforo y calcio. También son una buena fuente de proteínas.

semillas de calabaza

Su aporte de magnesio nos ayuda a la correcta absorción del calcio y síntesis de colágeno, imprescindible para la salud de nuestras arterias y el correcto latido del corazón. El zinc protege nuestro hígado, refuerza nuestro sistema inmune y ayuda a cicatrizar heridas.

Tienen grandes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Son saciantes y regulan el azúcar en sangre.

Previenen contra enfermedades de la próstata y de infertilidad masculina. Son útiles durante la menopausia. También en embarazo y lactancia gracias a su alto aporte en ácido fólico.

Contienen triptófano eficaz para conciliar el sueño. Además, gracias a su alto contenido en vitaminas del grupo B, nutren nuestro sistema nervioso.

Los componentes anteriormente citados también contribuyen al cuidado de la piel.

SEMILLAS DE AMAPOLA:

Destaca su contenido en ácidos grasos omega 3 y 6, lo cual, entre otras propiedades, contribuye a la prevención de enfermedades cardiovasculares, regula el colesterol y disminuye los triglicéridos.

Proporcionan un buen aporte de minerales como calcio, fósforo, potasio, manganeso, magnesio, zinc, cobre y hierro. Entre las vitaminas, destacan las vitaminas E y C, las cuales nos ayudan a reforzar nuestras defensas y también contienen vitaminas del grupo B.

Contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso. Su contenido en alcaloides es bueno para la relajación.

Conviene consumirlas trituradas para aprovechar adecuadamente sus nutrientes.

semillas de amapola

SEMILLAS DE GIRASOL:

Son muy ricas en ácidos grasos esenciales (principalmente omega 6), proteínas y fibra. Aportan principalmente vitamina E, ácido fólico, tiamina, riboflavina y niacina. En cuanto a sus minerales, aportan potasio, fósforo, calcio, hierro y magnesio. Todo ello las convierte en aliadas para deportistas, embarazo, lactancia, osteoporosis…semillas de girasol

Por su alto contenido en vitamina E y riboflavina, son grandes antioxidantes, lo cual evita el crecimiento irregular de las células. Además, contribuyen a la salud de nuestra piel. La tiamina que contienen es ideal para regular el sistema nervioso.

Contienen altas propiedades antiinflamatorias, además de prevenir enfermedades cardiovasculares y reforzar nuestro sistema inmune.

Deben consumirse siempre crudas (no fritas) y sin sal.

Recetas:

– Hummus tradicional (incluye cómo preparar la pasta de tahina a partir de semillas de sésamo): http://www.lostragaldabas.net/hummus-receta-original/

– Ensalada de hortalizas con semillas de chía y tzatziki:  https://cookpad.com/es/recetas/2345144-ensalada-de-hortalizas-con-semillas-de-chia-y-tzatziki

– Crema de brócoli y semillas de girasol: https://cookpad.com/es/recetas/206121-crema-de-brocoli-y-semillas-de-girasol

– Carrilleras con verduras y semillas de lino: https://cookpad.com/es/recetas/286864-carrilleras-con-verduras-y-semillas-de-lino

– Atún con semillas de sésamo y amapola: https://cookpad.com/es/recetas/219816-atun-con-semillas-de-sesamo-y-amapola

– Pan de centeno integral con semillas: https://cookpad.com/es/recetas/1905737-pan-de-centeno-y-semillas

 

¡Bienvenida Primavera! Frutas y verduras de temporada

flor primavera

 

Ya está aquí mi estación favorita del año, la primavera. Tres meses en los que poco a poco el día se va alargando, la temperatura se vuelve más agradable y podemos disfrutar de nuevos alimentos de esta temporada. En este post me centraré en hablaros de las frutas y verduras.

 

 

Llamamos productos de temporada a los recolectados en la mejor época para su consumo, en su punto óptimo de maduración.
Aunque hoy en día podemos disfrutar de todas las frutas y verduras en cualquier época del año gracias a los avances tecnológicos, consumir las propias de cada temporada proporciona importantes beneficios:
– Propiedades nutricionales óptimas: contenido idóneo de vitaminas y minerales.
– Mejores propiedades organolépticas: mejor sabor, textura, apariencia y aroma.
– Son más económicas.
– Fomentamos la agricultura y comercio de proximidad.
– Beneficios para el medio ambiente: menor necesidad de transporte, distribución y almacenaje; lo que conlleva menos emisiones de CO₂ y menor gasto en energía y emisiones de embalaje.

Frutas y verduras de temporada en primavera:

En cuanto a las frutas, durante toda la primavera nos podemos encontrar nísperos y plátanos.
Al principio de la primavera reinan las fresas, la naranja, el pomelo y el limón.
A finales, ya podemos degustar frutas como aguacate, albaricoque, breva, higo, cerezas, ciruela, frambuesa, melocotón, melón, nectarina y sandía.

frambuesas

Si hablamos de verduras, a lo largo de toda la estación podemos disfrutar de ajo, calabaza, cebolla, espárragos trigueros, espinacas, judías verdes, lechuga, nabo, puerro, rábano, remolacha y repollo.
Al principio de la primavera encontramos acelgas, alcachofa, apio, berenjena, brócoli, coliflor, guisantes y habas.
Al final de la estación ya tienen presencia la zanahoria, el calabacín, la patata, el pimiento, el tomate y el pepino.

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La quinoa: ¿Sólo una moda?

quinoa

La quinoa o quinua es un grano originario de los Andes.No es un cereal, pero tiene una composición y forma de comerla muy parecida, por lo que se considera un pseudocereal.

Su componente principal son los hidratos de carbono complejos, pero también posee un alto porcentaje de proteínas y fibra, mayor al del resto de cereales, lo cual aporta saciedad y disminuye el colesterol. Contiene más proteína y omega 3 que cualquier cereal, que ayuda entre otras cosas a nuestra salud cardiovascular. Además, no es un alimento tan rico en grasas y calorías como las nueces u otras fuentes de omega 3.

quinoa

No contiene gluten, por lo que es apta para celíacos.

Es una excelente fuente de proteínas vegetales y no tiene aminoácidos limitantes, lo cual la convierte en un alimento muy nutritivo. Las proteínas vegetales deben ingerirse en nuestra dieta en una proporción 50%-50% con respecto a las proteínas animales. Generalmente contiene una mayor cantidad de proteínas en relación con la mayoría de los granos, aunque es más conocida por la calidad de las mismas.

Posee un alto contenido en magnesio, zinc, calcio y oligoelementos. Estas cualidades la hacen esencial para los huesos y en una dieta para deportistas.

La quinua es también una buena fuente de las vitaminas B2 (riboflavina) y ácido fólico en comparación con otros granos, mientras que su contenido en tiamina es similar al de otros granos y el de niacina es en promedio inferior. También contiene cantidades significativas de vitamina E, aunque esta cantidad parece disminuir después de procesarse y cocinarse. En general, el contenido en vitaminas de la quinua no se ve afectado por la eliminación de sus saponinas.

tabla comparativa quinoa

Comparándola con otros granos, la quinoa tiene más calorías que el arroz, porque es más rica en proteínas y grasas (alto porcentaje de grasas omega 3). Tiene menos hidratos de carbono que el arroz, y más fibra, lo cual enlentece la absorción de los hidratos de carbono y ayuda a que no se produzcan hiperglucemias porque reduce el índice glucémico del alimento.

En cuanto a las proteínas, la quinoa contiene mayor calidad proteica que el arroz. También es muy superior en contenido de minerales.

Si la comparamos con los garbanzos, éstos contienen más proteínas, pero la calidad proteica de la quinoa es mejor.

Por ello, podemos concluir que la quinoa no sólo está de moda, sino que es un alimento muy completo y nutritivo. Desde aquí os invito a que la incluyáis en vuestra cocina.

ensalada de quinoa

¿Cómo cocinarla?

No se debe dejar en remojo. Debemos lavar y frotar la quinoa 2-3 veces antes de cocerla, cambiando el agua del lavado, para que contenga un porcentaje menor de saponinas, responsables de su sabor amargo, y que pueden ser tóxicas para la salud y disminuir su valor nutritivo.

Para cocer la quinoa se utilizan tres partes de agua por una parte de grano. El tiempo perfecto de cocción se alcanza cuando el grano ha doblado su volumen y libera su germen blanco. Son aproximadamente 15 minutos a fuego medio.

Recetas:

quinoa_espinacas

Fuente:

http://www.fao.org/

Cola de caballo: ¿beneficios o inconvenientes?

cola caballo

La cola de caballo es una planta que, en forma de infusión o comprimidos, se utiliza para la “retención de líquidos” (edema), los cálculos en el riñon y en la vejiga, para las infecciones del tracto urinario, la incapacidad para controlar la orina (incontinencia) y para trastornos generales de los riñones y de la vejiga.

También se utiliza para la calvicie, la tuberculosis, la ictericia, la hepatitis, las uñas quebradizas, las enfermedades de las articulaciones, la gota, la artrosis, la debilidad de los huesos (osteoporosis), la congelación, la pérdida de peso, para los períodos menstruales o prolongados y el sangrado sin control (hemorragia) de la nariz, pulmones, o del estómago.

Que se utilice para estas afecciones no implica que tenga que ser efectiva, ni inofensiva.

Las plantas relacionadas con la cola de caballo contienen sustancias químicas que funcionan como “píldoras de agua” (diuréticos) y aumentan la producción de orina. Pero no está claro si la cola de caballo también tiene este efecto.

cola caballo

No se ha encontrado ningún ensayo clínico controlado que evalúe la eficacia como diurético de la cola de caballo.

Según la Natural Medicines Comprehensive Database (La Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales), hay insuficiente evidencia de la eficacia de este producto.

Además, la cola de caballo posiblemente no es segura si se toma por vía oral a largo plazo.

Posibles contraindicaciones: embarazo y lactancia, diabetes, niveles bajos de potasio o tiamina.

En cuanto a las interacciones con medicamentos y otras plantas, hay que prestar atención en el caso de estar tomando litio, ya que podría aumentar su cantidad en el organismo; también hay que evitar tomarla junto con areca y hierbas que contengan cromo o suplementos de cromo y de tiamina.

Fuente:

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus