Prepara tu piel para el sol: cómo cuidarte por dentro y por fuera.

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Llegó ya la época del año que todos esperamos: la de sol y terracitas. Cada día apetece más ponerse al sol para que nuestra piel vaya poniéndose morena y que cuando llegue el momento de plantar la toalla en la playa no deslumbremos al personal con nuestro blanco nuclear.

Pero, ¡ojo! El sol además de calentar, también tiene otras funciones y si no tenemos cuidado puede dañar, y mucho nuestra piel.

Para entender bien cómo daña el sol nuestra piel, vamos a explicar de una forma clara y concisa en qué consisten los “rayos de sol” que nos llegan.

La luz solar tiene un espectro de ondas de diferente longitud. Entre ellas está la luz visible (la que nos permite ver las cosas como las vemos), pero también está allí la luz Ultravioleta (que no es visible con los ojos) y la luz infrarroja (que tampoco es visible). De todas ellas la que interactúa con las células de nuestra piel es la luz Ultravioleta (UV). ¿Cómo interactúa? Generando radicales libres, que causan oxidación celular y por tanto lesionan las células causando envejecimiento prematuro.

Dentro del espectro de luz UV existen diferentes tipos:

  • Luz UVB: genera la energía necesaria para que nuestra piel sintetice vitamina D (necesario para mantener los huesos fuertes ayudando a la absorción de calcio). Pero también genera daños en el ADN de nuestras células
  • Luz UVA: es la que más contribuye al envejecimiento prematuro de la piel
  • Luz UVC: ésta luz no traspasa la atmósfera así que no interfiere en nuestra piel.

Los dermatólogos no se cansan de decirnos que el efecto acumulativo de los rayos solares sobre la piel está muy relacionado con la proliferación de melanoma (cáncer de piel). Pero además de este gravísimo efecto directo del sol en la piel también podemos tener otros efectos que con una buena protección y prevención podemos evitar y así mantener durante más tiempo una piel joven, sana y luminosa.

Entre estos efectos encontramos la pérdida de luminosidad. Esto ocurre cuando has pasado muchos días con una exposición prolongada al sol. Al interrumpir esta exposición notamos como nuestra piel pierde luminosidad. Para ello durante esos días posteriores hay que aportar un extra de hidratación a nuestra piel a base de cremas hidratantes y mascarillas.

shui cosmetics

Otro de los efectos que notamos en la piel después de haber tenido una exposición prolongada es una sequedad que no debería ser la normal. Esto ocurre porque los rayos UV a los que ha estado expuesta nuestra piel han desequilibrado la humedad natural de la piel. Durante esos días posteriores hay que mantener una hidratación constante de nuestra piel, especialmente nuestro rostro que es el que más está expuesto a esta radiación y que tiene una piel más sensible.

Otro efecto desagradable pero no menos habitual es la aparición de granitos o acné. Esto ocurre porque una sobreexposición al sol hace que los rayos UV desregulen nuestras glándulas sebáceas y se produzca una reacción en contra provocando una producción extra de sebo con la consecuencia de la aparición de esos no deseados granitos. Esta producción extra de grasa por parte de nuestras glándulas es una consecuencia a la falta de hidratación que sufren nuestras células debida a la exposición al sol. Por consiguiente, la forma de evitar esta reacción es mantener la piel siempre hidratada y lavarla bien mañana y noche para limpiar los poros de impurezas y sebo.

Otro efecto, pero este es el que todos buscamos cuando tomamos el sol, es la producción de melanina. Hay unas células en la piel que con tal de proteger las células que están debajo fabrican una molécula que evita que penetre la luz. Esta molécula llamada melanina es la que hace que nos pongamos morenos. Pero cuidado, una sobreexposición puede hacer que nos aparezcan manchas más oscuras o zonas sin pigmentación. Por ello hay que controlar muy bien el tiempo en el que estamos expuestos y evitar las horas centrales del día.  A medida que esas células superiores con melanina se van cayendo (renovación celular) nuestro moreno va languideciendo hasta que desaparece totalmente.


Además de mantener una buena hidratación y limpieza de nuestra piel y rostro, la alimentación también puede ayudarnos a luchar contra los efectos indeseados del sol aportándonos vitaminas y antioxidantes necesarios para pasar unos meses de verano sin problemas posteriores.

Llevar una dieta equilibrada es esencial para el correcto funcionamiento de todo nuestro organismo. Aunque existe muy poca información, es posible influir en la nutrición de la piel a partir de los nutrientes de la dieta.

El hecho de que la piel expuesta al sol se arrugue, sobre todo en personas de edad avanzada, puede tener relación con determinados patrones de alimentación.

pimientos

Para un buen mantenimiento de la salud de la piel son muy importantes la vitamina C, la vitamina E, la vitamina A (carotenoides) y los ácidos grasos omega 3, 6 y 9.

  • Vitamina C:

La vitamina C tiene una gran relación con el cuidado de la piel. Tiene un importante papel antioxidante, destruye los radicales libres y protege la piel contra la radiación solar ultravioleta. Es indispensable en la síntesis de colágeno, una de las principales proteínas que constituyen la piel. También favorece la cicatrización e interviene en la respuesta inmunitaria.

Se ha demostrado que el consumo de vitamina C y la realización de ejercicio pueden proteger la piel del envejecimiento prematuro.

La vitamina C se encuentra en las frutas y verduras. Son buenas fuentes de esta vitamina los cítricos, los pimientos rojos y verdes, los tomates, el brócoli y las verduras de hoja verde.

  • Vitamina E:

La vitamina E es perfecta para la salud e hidratación de nuestra piel; retrasa el envejecimiento cutáneo y tiene un gran poder antioxidante. También juega un papel importante en los sistemas inmunitario y metabólico.

Podemos encontrar esta vitamina en frutos secos (nueces, almendras), semillas, aceites vegetales, cereales integrales (avena, trigo), aceitunas, espárragos, espinacas y yema de huevo.

zanahoria

  • Vitamina A:

La vitamina A está asociada con el contenido de sebo y pH de la superficie de la piel. Produce beneficios en la apariencia de la piel según la edad, retrasando la aparición de arrugas.

En la alimentación, podemos encontrar la vitamina A preformada (alimentos de origen animal) o en forma de precursores, los carotenoides (alimentos de origen vegetal). Uno de los carotenoides más común es el betacaroteno, el cual posee gran capacidad antioxidante.

Las mejores fuentes de vitamina A son el pescado, los huevos, los lácteos, las frutas u hortalizas de color naranja y amarillo y otras fuentes de betacaroteno como el brócoli, la espinaca y la mayoría de las hortalizas de hoja verde.

Cuanto más intenso es el color de la fruta u hortaliza, mayor es el contenido de betacaroteno.

  • Ácidos grasos omega 3, 6 y 9:

Existe una clara relación entre el consumo de los diferentes tipos de grasa.

Los ácidos grasos omega 3, 6 y 9 son ideales para mantener la estructura y función normales de la piel. A ellos se han asociado efectos en la prevención del fotoenvejecimiento y en la prevención de la aparición de arrugas.

De todos los tipos de grasas, con las únicas que se ha relacionado positivamente la salud y apariencia de la piel es con estas tres. Las grasas procedentes de carnes, así como los lácteos y azúcares simples, se han asociado con un efecto adverso.

Los ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6) son muy importantes para la salud porque el cuerpo no puede producirlos por sí solo, de tal manera que debemos aportarlos con la alimentación.

El ácido graso omega 9 no es un ácido graso esencial. Su fuente más importante es el aceite de oliva.

Podemos encontrar omega 3, 6 y 9 en pescados (sobre todo azules), aceites de pescado, aceites vegetales, semillas, frutos secos, soja, quinoa y aguacate.

mango y aguacate

Las vitaminas E y C, carotenoides y ácidos grasos omega 3 pueden proteger al organismo del daño inducido por la exposición solar; sin embargo, no debemos olvidar la importancia de las cremas protectoras, ya que el efecto de estos nutrientes es mucho menor que el de las lociones que contienen bloqueadores solares.

Es muy importante que la crema solar sea adecuada para nuestro tipo de piel. Como hemos comentado anteriormente, durante estos meses de sol, es posible la aparición de acné. Por tanto, la elección de una buena crema solar y mantener una limpieza e hidratación profunda día y noche es fundamental.

Aunque exista una gran controversia ante la relación entre la dieta y el acné, ya que algunos autores alegan que la evidencia no es convincente, otros opinan que la evidencia se está acumulando a favor a la asociación entre el acné y el consumo de lácteos e hidratos de carbono simples (azúcares).

En conclusión, una dieta rica en vitaminas A, C y E y en ácidos grasos omega 3, 6 y 9 y baja en grasas (procedentes de carnes), lácteos y azúcares simples puede estar relacionada con una mejor apariencia de la piel.

Fuentes:

  • Importancia de la nutrición en la salud y en la belleza de la piel. Máster en medicina cosmética y del envejecimiento. Dra. Núria Escoda Delgado.
  • Nutrición y salud de la piel y el cabello. Farmacia profesional. Vol. 23, Núm. 1.
  • Medline Plus. Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU.


Este artículo ha sido realizado gracias a la colaboración de Marta, responsable de Shui Cosmetics, quien me ha informado de cuáles son los peligros del sol en la piel y cómo combatirlos.

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Salsas caseras: deliciosas y saludables

La clave de una buena alimentación no se basa sólo en ingerir alimentos saludables. La forma de cocinar y presentar dichos alimentos es fundamental para tener una variedad y no caer en la monotonía.

Hoy os presento cuatro salsas saludables caseras ideales como tentempié, para desayunos o como alternativa para vuestros aperitivos.

Son muy fáciles de hacer ya que tan sólo hay que mezclar o triturar sus ingredientes.

Se pueden servir con pan integral, en tostadas o palitos, o con crudités de verduras (zanahoria, pepino, apio, pimiento, etc).

hummus

HUMMUS:

El hummus es una salsa que tiene como ingrediente principal los garbanzos. Proviene del antiguo Egipto. Hoy en día está extendida por todo el mundo, y tiene muchas variantes, como el hummus de remolacha, de guisantes, de berenjena…

Es rica en proteína vegetal con un alto contenido en aminoácidos esenciales, hidratos de carbono complejos, vitaminas del grupo B, fibra, ácido fólico, calcio y magnesio.

Receta original:

  • 500gr de garbanzos cocidos
  • 3 cucharadas soperas de tahina o tahini
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • Un poquito de sal y pimienta (al gusto)
  • Una pizca de comino molido
  • Zumo de 1 limón
  • 2 dientes de ajo

Triturar todos los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea. Si se desea, adornar con pimentón, comino en grano o perejil.

La tahina o tahini es una pasta a base de sésamo, se puede comprar elaborada, aunque si decides optar por la mejor opción y hacerla en casa, os dejo los ingredientes, tan sólo será necesario triturarlos.

  • 50gr de sésamo tostado (ajonjolí)
  • 50-75ml agua
  • Un poquito de sal

 

tahini

TAHINA O TAHINI CON YOGUR:

La tahina es rica en grasas saludables. Destaca por su gran contenido en vitaminas y minerales, concretamente, por su gran aporte de calcio. Las proteínas vegetales que contiene son muy adecuadas para combinarlas con legumbres.

Otra manera de realizar salsas para tus platos con tahina es mezclándola con agua, con aceite de oliva, con limón o incluso con yogur. Para la salsa de tahina con yogur solamente hay que mezclar los siguientes ingredientes:

  • 2 cucharadas pequeñas de tahini
  • Un yogur natural
  • Un poco de comino molido
  • Un poco de cilantro o perejil
  • Unas gotas de limón

guacamole mesa

GUACAMOLE:

El guacamole es una salsa mejicana a base de aguacate.

Es rica en antioxidantes, grasas saludables, potasio, magnesio, fibra e hidratos de carbono complejos.

Receta:

  • 2 aguacates
  • 1 tomate pequeño
  • 1/2 cebolla
  • 1 chile jalapeño (opcional)
  • Una cucharadita de cilantro fresco picado
  • Zumo de media lima
  • Un poquito de sal

Picamos la cebolla y el chile muy finos y cortamos el tomate pelado a cuadrados pequeños quitando las semillas.

Pelamos los aguacates y con un tenedor los aplastamos hasta obtener una crema de diferentes texturas.

Mezclamos todos nuestros ingredientes y le añadimos el zumo de lima y un poquito de sal.

 

tzatziki 2

TZATZIKI:

Esta salsa es característica de las cocinas griega y turca. Sus ingredientes principales son el yogur y el pepino.

Es rica en proteínas, vitaminas y minerales, sobretodo en potasio.

Receta:

  • 2 yogures (250g)
  • 1 pepino mediano
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de menta picada fresca (o hierbabuena)
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 limón
  • Una pizca de sal y pimienta

La receta original se suele realizar con yogures griegos. Nutricionalmente hablando es mejor utilizar yogures normales, escurriendo previamente su suero en un colador.

Pelar y rallar el pepino hasta que quede una especie de puré o pasta. Para que suelte el agua, lo reservamos en un escurridor.

Por último, mezclamos el pepino con el resto de ingredientes.

Queso batido: qué es y recetas

El queso fresco batido es queso fresco que durante su elaboración se somete a un proceso de batido con el que se consigue una textura cremosa.

queso batido

En cuanto a su composición nutricional, lo podríamos situar entre el yogur y el queso fresco.

A continuación, os muestro una tabla en la que he comparado el valor nutricional del queso batido desnatado, queso de burgos desnatado, yogur natural desnatado y queso de untar light por 100 g de producto.

He escogido la versión desnatada de los mismos simplemente porque el queso batido que más se comercializa es el desnatado. La marca analizada es Carrefour (al azar).

 

Como podéis apreciar en la tabla, si lo comparamos con el queso fresco: aporta menos calorías, menos sal, menos proteínas y bastante menos calcio. También aporta una cantidad insignificante menor de grasas. La cantidad de hidratos de carbono es la misma.

Producto

Queso fresco batido desnatado

Queso de Burgos desnatado

Yogur natural desnatado

Queso de untar Light

Valor Energético

46 kcal

66 kcal

38 kcal

159 kcal

Grasas

0 g

0.5 g

0.1 g

13 g

De las cuales saturadas

0 g

0 g

0.07 g

8.7 g

Hidratos de Carbono

4 g

4 g

5.3 g

3.3 g

De los cuales azúcares

4 g

4 g

5.3 g

3.3 g

Proteínas

7.5 g

12 g

3.9 g

8.3 g

Sal

0.1 g

0.91 g

0.15 g

0.9 g

Calcio

120 mg

345 mg

130 mg

No aparece. En otras marcas ronda los 98 mg.

Ingredientes

Leche desnatada pasteurizada. Fermentos lácticos.

Leche desnatada pasteurizada, cuajo y sal.

Leche desnatada, lactosa, proteínas de la leche, fermentos lácticos.

Leche pasteurizada, nata pasteurizada, fermentos lácticos, cuajo, sal, estabilizantes goma garrofín y carragenanos, proteínas de la leche.

Fuente: elaboración propia.

Si lo comparamos con el yogur natural aporta más calorías, una cantidad ligeramente menor de hidratos de carbono y casi el doble de proteínas. La cantidad de sal, calcio y grasas es similar.

Con el queso de untar, como podéis comprobar, no tiene comparación. Lo he añadido para que veáis su composición. Es mucho más calórico que los tres anteriores, contiene muchas más grasas, más de la mitad saturadas, más sal y menos calcio. Por lo tanto, no es la opción más saludable.

Comparando las tres opciones saludables, el queso batido o el yogur natural son los que menos calorías y menos sal contienen, pero el queso fresco es mucho más alto en calcio y también se comercializa su versión baja en sal. Por tanto, no hay que limitar el consumo solamente a uno de ellos.

El sabor neutro del queso batido y su cremosidad nos permite una mayor diversidad de recetas. Puedes mezclarlo tanto con dulce como con salado. Añadiéndolo a frutas, copos de avena, semillas y/o frutos secos. Preparar salsas para pasta, ensaladas etc; siendo un buen sustituto de la nata. Incluso puedes incluirlo en repostería casera.

A continuación, os presento algunas ideas:

  • Biscotes integrales con queso batido, fresas y mezcla de semillas:

fresas y queso batido

  • Ensalada de endibias con queso batido, manzana, nueces y tiras de pimiento asado:

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  • Pasta integral con “falsa carbonara”:

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Receta:

Con 1-2 cucharadas de aceite pochamos cebolla cortada a taquitos. Incorporamos champiñones y subimos el fuego a medio-alto. Cuando los champiñones dejen de soltar agua, añadimos taquitos de jamón de pavo y salpimentamos al gusto.

Añadimos los vegetales a la pasta integral previamente hervida y mezclamos con el queso batido. Es importante incorporar el queso batido al final, ya que si lo mezclamos en la sartén con los vegetales es posible que se cuartee.

  • Bol de frutas con queso batido y mezcla de semillas:

frutas con queso batido

¿Qué es el BABY-LED WEANING?

alimentación complementaria 

El baby-led weaning, también llamado alimentación con sólidos o alimentación dirigida por el bebé, consiste en ofrecer alimentos enteros (o a trocitos, según el tipo de alimento), no triturados.

Se trata de una forma de alimentación complementaria a demanda. El bebé elige qué comer y cuánta cantidad, ya que tiene la capacidad de autorregular su ingesta, controlando su saciedad.

Consiste en dejar que el bebé se alimente por él mismo, cogiendo los alimentos con las manos y decidiendo él mismos qué alimentos quiere comer. Esta técnica permite que el bebé pueda comer de forma autónoma y que disfrute de los diferentes gustos, texturas, olores y colores de los alimentos.

La alimentación complementaria puede realizarse aproximadamente a partir de los seis meses, pero debemos tener en cuenta que los alimentos que se introducen son complementarios. La leche materna (o en su defecto, adaptada) debe seguir siendo la principal fuente nutritiva durante todo el primer año de vida.

La lactancia, preferiblemente materna, debe ser exclusiva (incluyendo el agua) hasta los 6 primeros meses de edad; continuar con la lactancia mientras se incorporan alimentos complementarios y seguir con ella durante 1 año o más, hasta que la madre y el niño lo deseen.

Por ello, los alimentos, se deben ofrecer después de la toma de leche materna.

 

¿Cuándo sabemos que el bebé está preparado para la alimentación complementaria?

  • Si se sienta y mantiene la cabeza erguida.
  • Coordina ojos, manos y boca para mirar al alimento, cogerlo y ponérselo en la boca.
  • Puede tragar alimentos sólidos.

Si el niño no está preparado para tragar alimentos sólidos, lo escupirá.

Es raro que estos signos aparezcan antes de los seis meses, no obstante, hay bebés que están preparados a los cinco meses y otros que no lo están hasta los ocho o nueve meses.

 

¿Cómo debemos ofrecer al bebé los alimentos?

  • Debe probar los alimentos antes de ofrecérselos al bebé, para comprobar su temperatura en caso de haberlos calentado y asegurarse de que su textura es suave, para que puedan aplastarlos con la lengua en el paladar.
  • El bebé debe estar siempre sentado erguido cuando esté comiendo.
  • Nunca debe dejar al bebé solo con los alimentos.
  • Sólo él debe ponerse la comida en la boca, realizándolo a su propio ritmo y bajo su control.
  • Es conveniente que los alimentos estén cortados en forma de bastón que por lo menos por un lado sean tan largos como el puño del niño, para que pueda cogerlo con facilidad y llevárselo a la boca.

 Asparagus

¿Qué alimentos están desaconsejados en esta etapa?

  • Alimentos duros, que no se puedan aplastar con la lengua en el paladar.
  • Alimentos que formen migas.
  • Alimentos muy pequeños: nueces, uvas, dulces y frutas con semillas (a no ser que se hayan eliminado).
  • Verduras crudas.
  • Manzana cruda (entera o en rodajas).
  • Frutas verdes o inmaduras.
  • Cítricos enteros (cada segmento debe ser pelado).
  • Frutos secos enteros.
  • Palomitas de maíz.
  • Salchichas, zanahorias o cualquier otro alimento similar cortado en rodajas en forma de moneda.

 

¿Cuándo incorporar los diferentes alimentos?

El orden de incorporación de los alimentos no es importante. No obstante, de forma orientativa, podríamos incorporarlos de la siguiente manera:

  • De 6 a 12 meses: Cereales (pan, pasta, arroz…con o sin gluten), frutas, hortalizas, legumbres, huevos (sin separar la clara de la yema), carne, pescado, aceite de oliva y frutos secos chafados o molidos. Así mismo, se pueden ofrecer pequeñas cantidades de yogur y queso tierno a partir de los 9-10 meses.
  • De 12-24 meses: Lácteos en más cantidad. Leche entera (en caso de que el niño no tome leche materna), yogur y queso tierno.
  • A partir de los 3 años: Sólidos con riesgo de atragantamiento, como frutos secos enteros, palomitas, granos de uva enteros, manzana o zanahoria cruda.

Los alimentos superfluos como azúcares, miel, mermeladas, cacao y chocolate, flanes y postres lácteos, galletas, bollería, embutidos y charcutería; cuanto más tarde se introduzcan y en menos cantidad, mejor. Siempre a partir de los 12 meses.

No es necesario demorar la incorporación de alimentos potencialmente alergénicos, incluso en niños con riesgo de alergia.

En el caso del gluten, según las pruebas científicas actuales, no existe una edad determinada para introducirlo. Se puede ofrecer, como el resto de alimentos, a partir de los seis meses.

Podría ser conveniente incorporar alimentos de uno en uno en el caso del pescado, huevos, lácteos, frutos secos y gluten; aunque no hay pruebas sólidas que así lo indiquen.

Evitar el consumo de pez espada, tiburón, atún rojo, conservas de atún y lucio en niños menores de tres años. Hasta los 12 años limitar su consumo a 50g a la semana.

No incluir espinacas ni acelgas antes del primer año si su contenido es mayor o igual al 20% del plato. Así mismo, controlar su consumo entre 1-3 años (no más de una ración al día).

Evitar las bebidas o tortitas de arroz en menores de seis años.

 

¿Cuánta cantidad debe comer?

Como hemos comentado, el niño tiene la capacidad de autorregular su ingesta en función de sus necesidades. Esta capacidad puede verse alterada en casos de enfermedad, donde debe consultar con su pediatra.

Se debe ofrecer al niño un amplio abanico de alimentos saludables y que él decida qué quiere probar y cuánta cantidad.

Es fundamental que el niño coma junto a sus padres, y que éstos prediquen con el ejemplo comiendo, al igual que él, alimentos saludables.

Es importante tolerar el posible rechazo de algún alimento por parte del niño, respetando sus gustos, para evitar la aversión a ese alimento en un futuro.

 

Fuentes:

  • Nueva guía de alimentación infantil de la Generalitat de Catalunya: Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia (de 0 a 3 años).
  • Curso: “Actualización en nutrición pediátrica”, impartido por Julio Basulto.

¡Bienvenida Primavera! Frutas y verduras de temporada

flor primavera

 

Ya está aquí mi estación favorita del año, la primavera. Tres meses en los que poco a poco el día se va alargando, la temperatura se vuelve más agradable y podemos disfrutar de nuevos alimentos de esta temporada. En este post me centraré en hablaros de las frutas y verduras.

 

 

Llamamos productos de temporada a los recolectados en la mejor época para su consumo, en su punto óptimo de maduración.
Aunque hoy en día podemos disfrutar de todas las frutas y verduras en cualquier época del año gracias a los avances tecnológicos, consumir las propias de cada temporada proporciona importantes beneficios:
– Propiedades nutricionales óptimas: contenido idóneo de vitaminas y minerales.
– Mejores propiedades organolépticas: mejor sabor, textura, apariencia y aroma.
– Son más económicas.
– Fomentamos la agricultura y comercio de proximidad.
– Beneficios para el medio ambiente: menor necesidad de transporte, distribución y almacenaje; lo que conlleva menos emisiones de CO₂ y menor gasto en energía y emisiones de embalaje.

Frutas y verduras de temporada en primavera:

En cuanto a las frutas, durante toda la primavera nos podemos encontrar nísperos y plátanos.
Al principio de la primavera reinan las fresas, la naranja, el pomelo y el limón.
A finales, ya podemos degustar frutas como aguacate, albaricoque, breva, higo, cerezas, ciruela, frambuesa, melocotón, melón, nectarina y sandía.

frambuesas

Si hablamos de verduras, a lo largo de toda la estación podemos disfrutar de ajo, calabaza, cebolla, espárragos trigueros, espinacas, judías verdes, lechuga, nabo, puerro, rábano, remolacha y repollo.
Al principio de la primavera encontramos acelgas, alcachofa, apio, berenjena, brócoli, coliflor, guisantes y habas.
Al final de la estación ya tienen presencia la zanahoria, el calabacín, la patata, el pimiento, el tomate y el pepino.

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