¿Qué es el BABY-LED WEANING?

alimentación complementaria 

El baby-led weaning, también llamado alimentación con sólidos o alimentación dirigida por el bebé, consiste en ofrecer alimentos enteros (o a trocitos, según el tipo de alimento), no triturados.

Se trata de una forma de alimentación complementaria a demanda. El bebé elige qué comer y cuánta cantidad, ya que tiene la capacidad de autorregular su ingesta, controlando su saciedad.

Consiste en dejar que el bebé se alimente por él mismo, cogiendo los alimentos con las manos y decidiendo él mismos qué alimentos quiere comer. Esta técnica permite que el bebé pueda comer de forma autónoma y que disfrute de los diferentes gustos, texturas, olores y colores de los alimentos.

La alimentación complementaria puede realizarse aproximadamente a partir de los seis meses, pero debemos tener en cuenta que los alimentos que se introducen son complementarios. La leche materna (o en su defecto, adaptada) debe seguir siendo la principal fuente nutritiva durante todo el primer año de vida.

La lactancia, preferiblemente materna, debe ser exclusiva (incluyendo el agua) hasta los 6 primeros meses de edad; continuar con la lactancia mientras se incorporan alimentos complementarios y seguir con ella durante 1 año o más, hasta que la madre y el niño lo deseen.

Por ello, los alimentos, se deben ofrecer después de la toma de leche materna.

 

¿Cuándo sabemos que el bebé está preparado para la alimentación complementaria?

  • Si se sienta y mantiene la cabeza erguida.
  • Coordina ojos, manos y boca para mirar al alimento, cogerlo y ponérselo en la boca.
  • Puede tragar alimentos sólidos.

Si el niño no está preparado para tragar alimentos sólidos, lo escupirá.

Es raro que estos signos aparezcan antes de los seis meses, no obstante, hay bebés que están preparados a los cinco meses y otros que no lo están hasta los ocho o nueve meses.

 

¿Cómo debemos ofrecer al bebé los alimentos?

  • Debe probar los alimentos antes de ofrecérselos al bebé, para comprobar su temperatura en caso de haberlos calentado y asegurarse de que su textura es suave, para que puedan aplastarlos con la lengua en el paladar.
  • El bebé debe estar siempre sentado erguido cuando esté comiendo.
  • Nunca debe dejar al bebé solo con los alimentos.
  • Sólo él debe ponerse la comida en la boca, realizándolo a su propio ritmo y bajo su control.
  • Es conveniente que los alimentos estén cortados en forma de bastón que por lo menos por un lado sean tan largos como el puño del niño, para que pueda cogerlo con facilidad y llevárselo a la boca.

 Asparagus

¿Qué alimentos están desaconsejados en esta etapa?

  • Alimentos duros, que no se puedan aplastar con la lengua en el paladar.
  • Alimentos que formen migas.
  • Alimentos muy pequeños: nueces, uvas, dulces y frutas con semillas (a no ser que se hayan eliminado).
  • Verduras crudas.
  • Manzana cruda (entera o en rodajas).
  • Frutas verdes o inmaduras.
  • Cítricos enteros (cada segmento debe ser pelado).
  • Frutos secos enteros.
  • Palomitas de maíz.
  • Salchichas, zanahorias o cualquier otro alimento similar cortado en rodajas en forma de moneda.

 

¿Cuándo incorporar los diferentes alimentos?

El orden de incorporación de los alimentos no es importante. No obstante, de forma orientativa, podríamos incorporarlos de la siguiente manera:

  • De 6 a 12 meses: Cereales (pan, pasta, arroz…con o sin gluten), frutas, hortalizas, legumbres, huevos (sin separar la clara de la yema), carne, pescado, aceite de oliva y frutos secos chafados o molidos. Así mismo, se pueden ofrecer pequeñas cantidades de yogur y queso tierno a partir de los 9-10 meses.
  • De 12-24 meses: Lácteos en más cantidad. Leche entera (en caso de que el niño no tome leche materna), yogur y queso tierno.
  • A partir de los 3 años: Sólidos con riesgo de atragantamiento, como frutos secos enteros, palomitas, granos de uva enteros, manzana o zanahoria cruda.

Los alimentos superfluos como azúcares, miel, mermeladas, cacao y chocolate, flanes y postres lácteos, galletas, bollería, embutidos y charcutería; cuanto más tarde se introduzcan y en menos cantidad, mejor. Siempre a partir de los 12 meses.

No es necesario demorar la incorporación de alimentos potencialmente alergénicos, incluso en niños con riesgo de alergia.

En el caso del gluten, según las pruebas científicas actuales, no existe una edad determinada para introducirlo. Se puede ofrecer, como el resto de alimentos, a partir de los seis meses.

Podría ser conveniente incorporar alimentos de uno en uno en el caso del pescado, huevos, lácteos, frutos secos y gluten; aunque no hay pruebas sólidas que así lo indiquen.

Evitar el consumo de pez espada, tiburón, atún rojo, conservas de atún y lucio en niños menores de tres años. Hasta los 12 años limitar su consumo a 50g a la semana.

No incluir espinacas ni acelgas antes del primer año si su contenido es mayor o igual al 20% del plato. Así mismo, controlar su consumo entre 1-3 años (no más de una ración al día).

Evitar las bebidas o tortitas de arroz en menores de seis años.

 

¿Cuánta cantidad debe comer?

Como hemos comentado, el niño tiene la capacidad de autorregular su ingesta en función de sus necesidades. Esta capacidad puede verse alterada en casos de enfermedad, donde debe consultar con su pediatra.

Se debe ofrecer al niño un amplio abanico de alimentos saludables y que él decida qué quiere probar y cuánta cantidad.

Es fundamental que el niño coma junto a sus padres, y que éstos prediquen con el ejemplo comiendo, al igual que él, alimentos saludables.

Es importante tolerar el posible rechazo de algún alimento por parte del niño, respetando sus gustos, para evitar la aversión a ese alimento en un futuro.

 

Fuentes:

  • Nueva guía de alimentación infantil de la Generalitat de Catalunya: Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia (de 0 a 3 años).
  • Curso: “Actualización en nutrición pediátrica”, impartido por Julio Basulto.
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